Vainilla

Vainilla.

Esta noche quise escribir, creí que quería hacerlo para ti.

Que las líneas que mis dedos digitaran, en tus ojos disfrutaran sumergirse.

Y es así qué me dispuse a mi ritual; religiosamente y con solemnidad.

Pero frente al inmenso vació por llenar, frenadas se encontraban mis palabras.

Y fue entonces que lo comprendí, no puede forzarse un escrito.

Por la noche mi mente se enciende, comenzando a construir el pequeño mundo.

Vainilla.

Con vainilla cubrí tu olor, vaporoso el aroma emanó. Volátil, etéreo, templado.

Y las partículas flotaron en derredor, el ambiente de vainilla se saturo.

Y el mundo cambió.

Y mi mente logró recorrer cada parte de mi padecer.

Para entonces así comprender que la vida tenía placer.

Vainilla.

Frugal situación de verano, a la luz de la luna animal,

Animal es la forma que toma mi ser, al sentir el candor juvenil.

Fastuosa figura enhiesta; cándida, límpida, ideal.

Recuerdo aún el ayer, cuando Velma mojaba sus pies.

Vainilla.

Velma corría en el jardín, libre de todo pesar.

Risas y juegos sonaban sin parar. Y Velma gritaba otra vez.

Madre miraba extasiada, el sonido de aquella beldad.

Y Velma gritaba sin parar.

Vainilla.

Bruno disfrutaba nadar. Jugaba y chacoteaba por igual.

A los burros amaba montar, gustaba de las piedras lanzar.

Y Bruno corría y montaba, jugaba y chacoteaba.

Y la vida parecía sin final.

Vainilla.

Velma y Bruno chocaron, Velma sentada cayó, Bruno de lado azotó.

Velma y Bruno chocaron, la vida por fin les cambio.

Velma corría, Bruno nadaba y el mundo bajo sus pies exploraban.

Velma gritaba, Bruno chacoteaba y el futuro juntos enfrentaban.

Vainilla.

Velma por fin ya creció y Bruno se desarrolló,

Velma bailaba y Bruno cantaba; y la vida así les vibró.

Velma sonrió Bruno tembló y el amor por fin les sonrió.

Y por fin entendí. No era amor lo que un día creí.

Entre tu y yo nunca lo fue.

Vainilla.

Era amor lo que una vez vi. Lo que el tiempo mantuvo y no dio fin.

Por que Velma y Bruno chocaron,

Velma y Bruno rieron,

Velma y Bruno crecieron

Y la vida al fin les cambió,

Y el amor por fin les sonrió,

Y vainilla en su mundo tuvieron,

Y vainilla su símbolo fue,

Por que un día vainilla en flores Bruno compró

Y con eso a Velma conquistó.

Velma y Bruno chocaron

Y Velma y Bruno se amaron.

Y la vida así disfrutaron.

Esta noche quise escribir, pero ya no lo hice más para ti.

Porque el mundo girando se encuentra.

Y mi vida avanzando está.

Así que disfruta la tuya que de la mía me encargo yo.

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